
Tradición y modernidad para un vino que trasciende fronteras formales.
RAYYA es un vino de los denominados “híbridos”, como se les llama a esos vinos que nacen de la unión de dos culturas, dos maneras cercanas de entender la vid y la vinicultura que se alían para crear un tinto diferente, jovial, juvenil, vivaz y alegre, a la vez que enraizado en las costumbres y la sabiduría de las tierras malagueñas y cordobesas. El naming, así como los juegos de geometrías mudéjares y colores vivos de la etiqueta, sobre el fondo de pizarra oscura tan representativo de la bodega, quieren jugar con ambas facetas del vino, con la seriedad que conlleva ser heredero de una historia de siglos y, a la vez, con la irreverencia y desenfado propios de los vinos jóvenes y frescos.
Cliente:Bodegas Bentomiz.Fotografía:Fotografía: Abel Valdenebro.Share: